No existe nada más polémico en el arte dramático que el Director. Esa mítica figura de autoridad, más que de arte. Sin duda el más enfermo de la compañía, ese que requiere la mayor admiración, por encima de cualquier diva; ese que de pronto se quiere acostar con sus actrices y actores, según sea la preferencia. Ese ser enfermo, es el que dirige. Bien podría ser el loco del Tarot. Una carta a la que se teme y a la vez necesita.
Durante la época de Stanislavsky, se creó esta figura de manera ya patente. Ese ruso, era un señor que a los actores, antes de los ensayos les hablaba de la filosofía del teatro, de la filosofía de la historia y de la filosofía del personaje; pura filosofía. Esa era la actividad más apreciada por los aristócratas de la época y el señor era hijo de un aristócrata. A este señor, que por lo regular no se analiza en contexto, sino se le rinde pleitesía y a veces desprecio, se le ocurrió algo increíble. Adaptó una serie de "secretos" iniciáticos con los cuales se iniciaba a los miembros de la logia a la que el asistía. Quería en escena personajes poderosos y seguros, o en su defecto, personajes, que carecieran de estas cualidades, tan apreciadas en aquella época.
A finales del siglo XIX, la pequeña burguesía ansiaba hablar de filosofía. ¿Por qué? Pues porque en aquella época, aunque no se entendiera nada, hablar de Filosofía era sinónimo de estatus social. Asunto que no ha cambiado mucho, aunque ahora lo que se busca es estatus intelectual, muchas veces para ser reclutado en las filas de la burocracia cultural.
A finales del siglo XIX, la pequeña burguesía ansiaba hablar de filosofía. ¿Por qué? Pues porque en aquella época, aunque no se entendiera nada, hablar de Filosofía era sinónimo de estatus social. Asunto que no ha cambiado mucho, aunque ahora lo que se busca es estatus intelectual, muchas veces para ser reclutado en las filas de la burocracia cultural.
La brutal necesidad de control sobre los demás, creó al director dictador. Figura emblemática del teatro actuado por masoquistas que requieren un torturador. Si alguien desea ser torturado, puede "intentarla" de actor y después buscar a un director torturador. En México se les dio presupuesto para sus caprichos, se les alabó y hasta veneró.
¿Pero qué es lo que realmente hace un director?
Te lo digo en la próxima entrega.
¿Pero qué es lo que realmente hace un director?
Te lo digo en la próxima entrega.